Cuando tu cliente le pregunta a una IA, tu tienda tiene que estar ahí
Desde setiembre, cada tienda de PROXIMA publica sola lo que un asistente de IA necesita para leerla y citarla: quién puede entrar, qué vende y a cuánto, y una ventanilla para preguntarle directo.
Hace diez años, si alguien quería un teclado mecánico en Lima, escribía eso en Google y le salían diez enlaces. Estar en el puesto siete todavía servía de algo: alguien bajaba.
Hoy cada vez más gente le pregunta a ChatGPT, a Perplexity o a Gemini. Y una respuesta no tiene diez puestos: nombra dos o tres tiendas, y el resto no aparece. No hay séptimo lugar.
¿Qué hace que una IA nombre a una tienda y no a otra?
Tres cosas, y ninguna es magia. Que el asistente pueda entrar. Que los datos de la tienda se puedan leer sin adivinar. Y que esos datos no se contradigan entre sí. La mayoría de tiendas peruanas falla en las tres, no por flojera sino porque nadie les dijo que ahora hacía falta.
Desde el 2 de setiembre, toda tienda web de PROXIMA lo cumple sola.
Qué publica tu tienda, sin que configures nada
/robots.txt con política por bot. No todos los bots de IA vienen a lo mismo. Los que leen tu tienda para citarla y mandarte al comprador entran: OAI-SearchBot, ChatGPT-User, Claude-SearchBot, Claude-User y PerplexityBot. Los que vienen a llevarse tu catálogo para entrenar un modelo, no: GPTBot, ClaudeBot, CCBot, Google-Extended y cuatro más. Tu tienda lo declara además con Content-Signal: ai-train=no.
/llms.txt. El índice que un asistente lee primero: cómo se llama tu tienda, qué vende y dónde está cada cosa. Sale del mismo listado que el sitemap, así que nunca apunta a una página que ya no existe.
Dos feeds. /feed.xml para Google Merchant Center y /feed/acp.tsv para el Product Feed Spec de OpenAI, que rechaza JSON y RSS y solo acepta texto tabulado. Los dos salen de tu catálogo real y se refrescan solos.
/mcp. Un servidor que deja que un agente pregunte por un producto, en vez de leerte el HTML y adivinar. Cuatro herramientas de lectura, públicas y sin credenciales.
¿Y qué se publica de cada producto?
Lo mismo que ve tu comprador, en el formato que la máquina entiende: precio en soles, disponibilidad en vivo, código de barras del fabricante con su dígito verificador validado, condición (nuevo, reacondicionado o usado), plazo y costo de envío, ventana de devolución, reseñas reales y las preguntas frecuentes que ya están visibles en la página.
El envío y las devoluciones parecen letra chica y son justo lo contrario: son el criterio de desempate cuando un asistente compara tres tiendas que tienen lo mismo al mismo precio.
Lo que todavía no se puede
Un agente todavía no puede comprar en tu tienda sin salir de la conversación. Los estándares de pago delegado existen, pero no han llegado a Perú y no depende de nosotros que lleguen.
Lo decimos acá, en el mismo post donde contamos el resto, porque una plataforma que solo te cuenta la mitad buena te va a mentir en algo peor más adelante. Lo que sí pasa hoy: que te encuentren, que lean tu catálogo con precio y stock reales, que consulten tu tienda directo y que manden a la persona a comprarte.
Qué te toca hacer a ti
Nada de configuración. Lo único que ayuda de tu lado es completar el envío, las devoluciones y el código de barras de tus productos, porque eso es dato tuyo y nadie lo puede inventar por ti.
El detalle completo, con el contenido real de los cuatro archivos, está en cómo se lee tu tienda.