El IGV (Impuesto General a las Ventas) es el impuesto al consumo más importante de Perú. Si vendes bienes o servicios y tienes RUC, lo más probable es que estés cobrándolo — aunque no siempre seas consciente de ello o lo calcules correctamente.
Entender cómo funciona el IGV es básico para poner precios que no te hagan perder dinero y para cumplir bien con SUNAT.
¿Qué es el IGV?
El IGV es un impuesto del 18% que se aplica sobre el valor de venta de la mayoría de bienes y servicios en Perú. Está compuesto por:
- 16% — Impuesto General a las Ventas propiamente dicho
- 2% — Impuesto de Promoción Municipal (IPM)
Cuando vendes algo con IGV, ese 18% no es ingreso tuyo: lo cobras por cuenta del Estado y lo tienes que declarar y pagar a SUNAT cada mes.
¿Quién cobra el IGV?
Lo cobra el vendedor (o prestador del servicio) y lo paga el consumidor final. Si eres un negocio en el Régimen General, RER o MYPE Tributario, estás obligado a:
- Cobrar el IGV a tus clientes
- Declararlo mensualmente a SUNAT
- Pagarlo, descontando el IGV que tú mismo pagaste en tus compras (crédito fiscal)
Si estás en el Nuevo RUS, no cobras IGV ni tienes que declararlo — pagas una cuota fija mensual en lugar de impuesto sobre ventas.
¿Cómo se calcula el IGV?
Aquí es donde muchos negocios se equivocan. Hay dos situaciones diferentes:
Si el precio no incluye IGV (precio base)
IGV = Precio base × 18%
Precio final = Precio base + IGV
Ejemplo: vendes un producto a S/ 100 (sin IGV)
- IGV = S/ 100 × 18% = S/ 18
- Precio al cliente = S/ 118
Si el precio ya incluye IGV (precio final)
Aquí el IGV está “incluido” en el precio que cobras. Para saber cuánto IGV hay dentro:
IGV incluido = Precio final ÷ 1.18 × 0.18
Precio base = Precio final ÷ 1.18
Ejemplo: cobras S/ 118 por un producto
- Precio base = S/ 118 ÷ 1.18 = S/ 100
- IGV dentro = S/ 100 × 18% = S/ 18
El error más común: muchos negocios suman el 18% al precio de venta al público en lugar de calcularlo correctamente. Si tu producto cuesta S/ 118 al cliente y agregas 18%, terminas con S/ 139.24 — que es incorrecto.
¿Cómo afecta el IGV a tus precios?
Si estás en un régimen que cobra IGV, cuando decides el precio de tu producto tienes que ser claro desde el inicio sobre si el precio que comunicás incluye o no incluye IGV.
Para ventas al consumidor final (personas naturales), en Perú es práctica común que el precio mostrado ya incluya IGV. Para ventas a empresas (B2B), es más común mostrar el precio sin IGV y el IGV por separado.
Cuando armes tu estructura de precios, asegúrate de saber tu margen real calculado sobre el precio base (sin IGV), no sobre el precio final. Si vendes a S/ 118 y tu costo es S/ 80, tu margen no es (118-80)/118 = 32%. Tu margen real es (100-80)/100 = 20%, porque los S/ 18 de IGV no son tuyos.
¿Cuándo y cómo se paga el IGV a SUNAT?
El IGV se declara y paga de forma mensual, generalmente entre el 7 y el 20 del mes siguiente, dependiendo del último dígito de tu RUC.
Lo que pagas no es el IGV total que cobraste, sino la diferencia entre:
- IGV de ventas (lo que cobraste a tus clientes)
- IGV de compras / crédito fiscal (lo que pagaste en tus compras relacionadas al negocio)
IGV a pagar = IGV cobrado en ventas − IGV pagado en compras
Si en un mes compraste más insumos de lo que vendiste, puede que el crédito fiscal sea mayor y no tengas IGV a pagar ese mes.
El IGV en la práctica diaria
Para el día a día de tu negocio, lo más importante es:
- Emitir siempre el comprobante con el IGV correctamente desglosado
- Guardar tus comprobantes de compra para usar el crédito fiscal
- No mezclar el IGV con tu ingreso real — esa plata no es tuya
Un sistema de ventas conectado a SUNAT como el de PROXIMA calcula el IGV automáticamente en cada venta, lo incluye en la boleta y lleva el registro para tu declaración mensual. Así no tienes que hacer ningún cálculo manual ni preocuparte por errores.